17 de julio de 2012

La Tiranía del cuerpo no es la lujuria

Emprender no solo es cuestión de ideas, si no de que tu cuerpo responda a lo que le vas a exigir y no todos pueden dar el máximo.
     La mente va creando en medio de tan mala situación sus ideas, moldeandolas, quitando descanso al traidor corporal, sigue forzandolo, inconsciente de que se rebelara pasando la factura. Pero necesita crear, necesita hacer, necesita que entre dinero en su casa y por encima de todo demostrarse a si mismo que el cerebro sigue funcionando y nada doblegara tan firme voluntad de progresar en la vida.
      Nunca creyo necesario tomarse en serio esas pequeñas molestias en forma de punzadas en el costado, tenia otras cosas que hacer. Nunca penso que hubiera nada que un dia le dijera NO, porque el trabajo dignifica y solo sabemos trabajar. No tenia desconexión, no fuera ser que alguien se le adelantara y se empecino en que se puede con todo, siempre.
   Un día noto que los pies no podian dar un paso más, a pesar de que quiso caminar como todos los días, no era paralisis solo agotamiento y sus consecuencias.
   El estress le habia atrapado con su aquiescencia, no dormía, no comía bien, no había las fuerzas que precisaba los motivos del porqué, empezo a sentir que nacía otro yo a pesar de si mismo. Un yo que estaba enfermo y no podía con tanta responsabilidad no porque la rechazará su mente solo su cuerpo dijo basta¡¡
   El cuerpo se hace tirano, no se doblega a la voluntad de quien no goza de toda su salud por más que luches, va dominando tus acciones, tus pensamientos, tus ratos de ocio. El cerebro rinde pero no avanzas
   No siempre se puede juzgar que las personas son vagas, incapaces o pasotas, muchas veces hay un trasfondo de enfermedades que no estan declaradas laborales que nos impiden ser lo que siempre fuimos.
   Conlleva sufrimiento, incomprensiones, despidos o renuncias, y una constantes lucha entre la mente tan intacta y un cuerpo que dijo NO PUEDES MÁS.
   Emprender no solo es querer, es mucho que tu cuerpo te deje hacer sin traicionarte. No juzguemos tan a la ligera lo que no comprendemos, sufrir por el desprecio y la incomprensión es el pago añadido