Yo había acudido por otros motivos, así que
me preguntaron antes de hablar si venia a esa reunión y no era ese el motivo por el que me encontraba allí, me dijo el de
Seguridad es que hay 15 personas citadas y solo han acudido 3 por si llegaba
con retraso.
Espere el turno para resolver mis asuntos
y a la salida le pregunte al Sr. de Seguridad ¿han venido los demás? No Sra., nadie.
Me admira, sé que no es que ayuden a casi
nada lo que organiza en INEM, pero como en estas circunstancias nos podemos
permitir no ir. ¿Hay algo más que hacer que nos lo impida? No me lo creo, la
desidia tan española de la queja permanente y de no hacer nada me abruma.
Fuimos un país de luchadores y ahora lo
queremos todo hecho, sin esfuerzos, que el trabajo nos venga a buscar, que nos
ayuden sin presentarnos a nada, en que momento hemos dejado de creer en
nosotros, en la lucha continua y la mejora permanente.

Prefiero seguir pensando que mi país es más
que válido, que es una muy mala época pero no se puede uno rendir ni acomodarse
a la nada.
Total y desafortunadamente de acuerdo contigo.
ResponderEliminarMe preocupa más cómo y cuando saldrán los españoles de sus esterotipadas actitudes que cuándo saldremos de la crisis, porque lo primero provoca lo segundo.